Glamaris Valentín Cameron Mi Gente Grande

Mi padre tiene una familia grande, son  7 hermanos  y 17 sobrinos. Una familia muy unida con altos niveles de dramatismo y creatividad.  En otras palabras: somos boricuas.  Las demostraciones de amor siempre vienen acompañadas de anécdotas maravillosas de la infancia en el Barrio Obrero de los años 30 (Villa Palmeras, Puerto Rico). Ahora que la hermana mayor  de papi superó los 90 años y la más pequeña es una adulta mayor oficial,  seguimos conociendo capítulos interesantes de la vida de los 7 hermanos. Ellos siempre “se procuran” pero ahora que son viejos sienten un amor desesperado por verse y estar juntos. En los últimos tres años que  mi padre ha estado enfermo  he visto manifestaciones heroicas de amor fraternal.

Cruzando avenidas en silla de ruedas

 El único hermano varón de mi papá, Andrés, se escapaba de su casa para ver a mi papá al menos una vez al mes. Parecería normal si mi tío no estuviese gravemente enfermo, en una silla de ruedas motorizada y a más de 20 millas de distancia. La primera vez que lo ví llegar casi me muero del corazón. «Vengo a ver a mi hermano» me dijo como única explicación. Y papi lo regañó por la escaparse mientras mi tío cargaba la batería de la silla motorizada. Resulta que el fugitivo tenía que transitar por las Avenidas Roberto Clemente y  Campo Rico de Carolina, Puerto Rico para llegar a casa. Nada lo detenía, era constante en sus visitas, tanto así que cuando mi tío falleció mi padre preguntaba por él con igual desespero. Por recomendaciones del neurólogo nunca le hemos dicho que su hermano ya no está entre nosotros. Él se lo sospecha pero nos pregunta constantemente por pura disciplina. Tal vez para demostrarnos lo mucho que lo extraña.

Hermano, tío y padre de la novia

 Antes de la pandemia las hermanas y sobrinos visitaban a papi con puntualidad. Recuerdo el día que mi tía Norma sintió la necesidad de explicarme lo importante que era mi papá para ella. De inmediato se «montó en tribuna» para compartir los cuentos  de su «hermanito» con su mezcla única de drama y sentimiento. Nos contó que cuando sus hermanos mayores se casaron y algunos se fueron del país, ella, aún pequeña, quedó sola viviendo con sus padres ancianos y enfermos.  Asegura que papi se percató de la situación y pagaba por sus efectos escolares, ropa y zapatos. Incluso que el día antes de su boda, mi abuelo enfureció porque ella estaba fuera de la casa a altas horas de la noche y  dijo que no la entregaría en la iglesia al día siguiente. Resulta que mi tía estaba decorando el lugar de boda y le avisaron de la amenaza de mi abuelo. Según titi Norma  papi le dijo  –“No te apures, yo te entrego en la iglesia «. «Eso estaba dispuesto a hacer mi hermanito por mi»  recordó  Titi Norma emocionada.  Mi prima Diana la interrumpió «Él me entregó el día de mi boda». Es cierto, el papá de mi prima murió cuando ella era pequeña y papi fue la persona que desfiló con ella hacia el altar. Para no quedarme atrás yo grité «A mí también papi me entregó el día de mi boda», impresionada y feliz de las que tres tuviéramos a papi como ese lazo en común.

Ese día entendí que mi papá no solo nos pertenece a mi mamá, a mi hermano y a mí. Hubo mucho amor antes que nosotros llegáramos a su vida. Con razón mi papá siempre me llamaba a mí por el nombre de mi tía Norma y a mi hermano con el nombre de mi tío Andrés.

Expertos como la psicóloga española, Helena Arias, aseguran que la relación entre hermanos suele serla primera relación de igual a igual que se tiene en esta vida, a través de la cual aprendemos a relacionarnos con otras personas en igualdad de condiciones. Por su parte la profesora en gerontología y directora del Centro de envejecimiento y longevidad de Texas, Karen Fingerman, concluye mediante estudios que las personas mayores afirman tener mejores relaciones con sus hermanos en la vejez que en la juventud. Otras investigaciones demuestran que los adultos mayores prefieren disfrutar la vida y olvidan los problemas fraternales del pasado. No importa que sean Mi Gente Grande, siguen siendo los hermanitos.