Glamaris Valentín Cameron migentegrande.com

¡Adoro los días lluviosos!

Aunque no puedo hacer todas las gestiones que quiero, siempre hay muchos detalles para sentarse a planificar. Mi casa es demasiado calurosa y me limita los deseos de organizar documentos así que  siempre estoy apagando fuegos.  Cuando está nublado y llueve (sin el vapor de los aguaceros de la tarde) me lleno de energía y comienzo a organizar las gestiones para mejorar la calidad de vida mis viejos.

Cuando somos cuidadores de adultos mayores  y esperamos tener una emergencia encima para decidir qué hacer: no hay calidad de vida para nadie en la familia, te lo garantizo.  No solo te causa una tensión horrible,  te obliga a seleccionar  con prisa, sin consultar e investigar; y la mayoría de las veces te sientes inseguro, aunque sea la decisión correcta.  Como cuidadora informal de mis padres  te advierto que la culpa se cuela en nuestra mente y la prisa la alimenta. Por eso te recomiendo que inviertas un poco de tiempo en planificar, decidir e investigar los detalles que rodean la salud y la calidad de vida de tus padres o adultos mayores a tu cargo. Cuando te organizas y varias personas o profesionales te recomiendan alternativas, la culpa sale corriendo. Además de la paciencia, el súper poder del cuidador es la planificiación e información.

Aquí te sugiero algunas ideas:

  1. Planifica una rutina de ejercicios con tus viejos:

Una de las actividades que extraña el cuidador es tiempo para ejercitarse. Al mismo tiempo los médicos de tus viejos te piden que los mantengas “en movimiento” para que se sientan mejor. ¿Se pueden lograr las dos cosas a la vez?  Aprovecha el día encerrado para llamar e indagar con familiares y amigos dónde hay  áreas para caminar cerca de casa de tus adultos mayores. Pueden caminar juntos dos veces en semana. 

Identifica un lugar en la casa dónde puedas acomodar sillas para completar una rutina de ejercicios sentados. Busca las pesitas y otros accesorios para ejercicios y colócalos juntos.  En YouTube encontrarás  alternativas además, estoy segura que tienes varias hojas impresas de médicos con ejercicios y estiramientos paso a paso. Por último, desempolva el tocadiscos de tus viejos o busca su música predilecta en tu teléfono móvil. La música y el movimiento van de la mano. Recuerda siempre consultar con el médico.

2. Organiza la información de los médicos :

Abre la cartera y saca las decenas de tarjetas de presentación de los médicos, toma  fotos y las compartes con el resto de la familia. Asegúrate que se pueda ver claramente la dirección y los teléfonos.

3. Crea una lista de compras genérica para tu casa y la de tus adultos mayores:

Muchos cuidadores administramos dos casas, la nuestra y la de los viejos. Situación que se complica al momento de visitar el supermercado, especialmente cuando nos creemos que “yo soy la única que sabe lo que ellos comen”. Esto nos impide aceptar la ayuda de otro familiar o vecino. Redacta tu lista a mano o en la computadora y toma fotos. Cuando alguien te diga “¿Quieres algo de la tienda?”, mira la lista y te da una idea de lo que necesitas. Aprovecha y coloca en la nevera un papel en blanco para artículos de última hora. !Hazlo ahora!

4. Nuevas alternativas en la cocina:

Para la mayoría de los cuidadores de adultos mayores es un reto que coman suficiente para tolerar los medicamentos. Las comidas favoritas ya les aburren y es normal que con muchas de las enfermedades o medicamentos pierdan el apetito. Organiza nuevas opciones de comida con ideas de los libros de cocina y en la Internet.  Con cinco ideas nuevas tienes un respiro por un par de meses.

5. Lectura y diversión

Un día lluvioso es perfecto para desempolvar libros, juegos de mesa y otras actividades pasivas. Sácalas del olvido y ponlas a la vista de todos por un mes ¡Alguien se tiene que animar.

6. Conversar de temas difíciles:

Nadie quiere hablar de los preparativos ante la muerte o de los centros de cuidado prolongado. Pero en un día lluvioso, cuándo has terminado todo lo que la lluvia te permite hacer,  sentarte con tus adultos mayores y hablar de sus prioridades y deseos te puede ayudar a introducir el tema.  Te sorprendería como piensan tus viejos de los temas que te preocupan tanto, hay una gran probabilidad de que ellos ya lo tienen resuelto.